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rentabilizar los edificios

Los edificios son los principales consumidores energéticos y emisores de CO2 de la sociedad moderna, ya que se le suponen un 40% de las necesidades energéticas de la UE.

Hoy ya se pueden construir edificios eficiente energéticamente, y que no sólo no consuman tanto, sino que sean independientes de la red de suministro, que sean capaces de crear y almacenar energía. Cada vez se buscan más métodos rentabilizar edificios y que sean eficientes.

Y es que expertos como el gurú Americano Jeremy Rifking, asesor de gobernantes como Angela Merkel, José Socrates o Nicolas Sarkozy indica que estamos ante un cambio de paradigma, una Tercera Revolución Industrial. Así lo indicó en el Smart Sabadell Congress: ‘Los edificios han de ser autosuficientes, y convertirse en productores de energía. Hay que cambiar la normativa para que todo aquel que quiera generar energía lo pueda hacer, para consumir, almacenar o vender’.

Por otro lado, como comentó recientemente Mercè Griera, científica de la unidad de las TIC para el Desarrollo Sostenible de la Comisión Europea, hace falta la implicación activa de las administraciones locales con la promoción de políticas para reducir el consumo energético de las ciudades y que éste sea más eficiente, ya que las ciudades consumen cerca del 50% de la energía producida en todo el mundo.

Y quizás el momento idóneo sea ahora:

Por un lado, esto crearía puestos de trabajo en un momento en que es más que necesario.

Por otro lado, nos permitiría ahorrar costes al importar la energía del exterior, potenciando el mercado interno y las empresas del sector para poder proyectarlas internacionalmente con más auge. Teniendo en cuenta el crecimiento de demanda de energías no-renovables en los países en vías de desarrollo, y la escasez cada vez más acuciante de estas, este aspecto es cada vez más interesante.

Y en último lugar, para bajar la tasa de CO2, y para ayudar a frenar el Cambio Climático.

Y aquí aparece el esquema de la Generación Distribuída, que consiste en convertir edificios en mini centrales generadoras de energía, haciendo que al estar más cerca del punto de consumo, sean más fiables y baratas, porque no necesitan de tantas líneas de transporte y no dependen de las incidencias que puedan tener las centrales de producción. Por otro lado, permite el intercambio neto entre producción y consumo de energía en los edificios, y potencia la economía local.

Ya se dispone de la tecnología adecuada para llevar a cabo este esquema: Francia, el Reino Unido, Irlanda y Alemania han decidido que a partir del período 2013-2020, los nuevos hogares que se construyan han de ser eficientes energéticamente, prescindiendo de combustibles fósiles para sus necesidades energéticas. Como ejemplo, la casa PlusEnergy que se está construyendo en Suecia, que gracias a las nuevas tecnologías, podrá consumir menos energía de la que produce.

Y aunque ya se están haciendo iniciativas en éste sentido, como en Barcelona o Figueres, aún queda mucho camino por recorrer y otras medidas por adoptar, como tener en cuenta la orientación de los edificios y equipamientos al proyectar el urbanismo de las ciudades.

¿Y tú? ¿No estás de acuerdo con rentabilizar los edificios y los beneficios que un modelo así traería? ¿No crees que ya estamos en una revolución energética?

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